¿Cuántas veces te dejaste llevar por la ira o la tristeza y luego hiciste algo de lo que te arrepentiste? Cuando no sabemos manejar las emociones desagradables, podemos tomar decisiones impulsivas que afectan nuestra salud y nuestras relaciones.
Según la psicóloga especializada en relaciones Elizabeth Clapés, este es un escenario común y peligroso. Todos sentimos celos, ira, miedo, frustración y otras emociones intensas; la diferencia radica en cómo las gestionamos. Algunos logran manejar estas emociones de manera constructiva, mientras que otros se dejan llevar por impulsos momentáneos. Entonces, ¿cómo podemos responder mejor a lo que sentimos? Te invitamos a descubrirlo.
El Riesgo de Ser Gobernados por las Emociones
Cuando algo inesperado sucede en nuestra vida y experimentamos una tormenta de emociones confusas, es fácil que la chispa estalle y reaccionemos sin pensar. En esos momentos, nadie sabe con certeza cómo responder y decimos lo primero que se nos pasa por la cabeza o, tal vez, actuamos de la manera menos adecuada.
Como explica Clapés, el problema de estas reacciones impulsivas es que a menudo causan más daño. Cuando estamos “secuestrados” por las emociones, podemos agravar los conflictos, tomar decisiones irreversibles o, sin querer, herir a alguien que nos importa.
“Las emociones son como una ola; suben, alcanzan su punto más alto y luego bajan. Por eso, cuando estamos muy enojados o tristes y luego pasa, decimos: ‘quizás no era tan importante’”, enfatiza la psicóloga. Por el contrario, si permitimos que la ola baje, aumenta nuestra probabilidad de responder con sabiduría y calma.
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Gestión emocional: un pilar fundamental de la resiliencia
La Propuesta de Elizabeth Clapés: Gestionar en Lugar de Reprimir
Muchos de nosotros tenemos la idea errónea de que la mejor manera de lidiar con emociones intensas es reprimirlas o, al menos, ocultarlas. Pero aunque parezca sencillo, reprimir las emociones no las elimina. Por el contrario, con el tiempo se acumulan dentro de nosotros y estallan de manera incontrolada.
Según Clapés, la clave para gestionar mejor nuestras emociones desagradables no es negar lo que sentimos, sino nombrarlas y reconocer su lugar. Para ello, es necesario nombrar nuestras emociones y vivirlas sin juzgarnos. Así, podemos tomarnos el tiempo para entender nuestro mundo interno y, cuando estemos listos, expresarnos de manera clara y saludable.
“Si permitimos actuar impulsivamente, llenamos nuestra vida de relaciones tóxicas, perdemos a las personas que nos aman y causamos daño innecesario a los demás.”
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Gestionar Emociones Desagradables Contribuye a la Salud Mental
Diversas investigaciones han subrayado que reprimir las emociones está relacionado con niveles más altos de depresión, ansiedad y malestar psicológico. Expertos como Clapés afirman que enfrentar conscientemente lo que sentimos proporciona más estabilidad y claridad para superar los desafíos que se nos presentan.
Por supuesto, aunque en teoría parece fácil, la gestión emocional requiere un esfuerzo constante. Porque reaccionar sin pensar es más fácil que aprender a gestionar lo que sentimos. Sin embargo, solo de esta manera podemos evitar que las emociones nos controlen y mantener conversaciones en un marco de respeto.
Como señala la psicóloga, no podemos evitar sentir ira, tristeza, miedo o celos, pero podemos decidir qué hacer con ellos. Si en lugar de vivir con nuestras emociones las silenciamos, nos mantenemos fieles a nosotros mismos y evitamos que una discusión o un malentendido con un amigo se convierta en una lucha sin sentido.
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